La verdad sobre el dióxido de cloro

Clorito de sodio más el activador

Existen una gran variedad de opiniones sobre este producto, la gran mayoría negativas si vienen de los grandes medios de comunicación y sus discípulos, aunque también existen de positivas, sobre todo de personas que han tenido buenas experiencias con su utilización y de algunos estudios que se han realizado en lugares muy concretos, pero, ¿Qué hay de verdad en todo esto? ¿Es este producto tan tóxico como para causar la muerte? 

En las siguientes líneas, intentaremos exponer todo lo que tenga que ver con el dióxido de cloro aportando diferentes experiencias y estudios que, sin duda, no te dejarán indiferente, ya que este producto tiene un increíble potencial para diversas enfermedades y puede ayudar a muchas personas independientemente del poder adquisitivo que tengan. 

¿Qué es el dióxido de cloro?                 

El dióxido de cloro (CLO2) es un gas de color amarillento-rojizo que se disuelve fácilmente en agua y que no surge de manera natural, por lo tanto, tiene que ser preparado a conciencia. Tiene un olor irritante similar al cloro y se evapora rápidamente a temperaturas superiores a los 11 grados centígrados. 

Este gas es el resultado de la reacción del clorito de sodio (NaCLO2) al 25% con ácido clorhídrico (HCL) al 4% que es el ácido que contiene nuestro estómago. También se puede utilizar el ácido cítrico al 50%, aunque su uso es menos frecuente.  

Esta reacción se prepara en un recipiente hermético para poder diluir este gas en agua, de tal manera que el resultado es una solución de dióxido de cloro, que es la que se ingiere mezclada con agua. 

Al resultado de la mezcla de estos dos productos de le llama comúnmente MMS, solución mineral milagrosa, que en verdad no tiene nada de milagrosa ya que existe una explicación clara para entender cómo actúa en el organismo.  

Este término lo acuñó Jim Humble, un explorador que descubrió las propiedades del mms en una expedición en medio de la selva cuando, al enfermarse la mayoría del grupo con el que viajaba, aplicó este producto que tenía a mano para purificar el agua como última alternativa posible. 

Hay muchos medios de comunicación que afirman que es lejía (hipoclorito sódico) y la verdad es que es una mentira como una catedral, puesto que no es lo mismo hipoclorito sódico (NaCLO) que clorito de sodio (NaCLO2). Es como si comparas el agua (H2O) con el agua oxigenada (H2O2), vamos una aberración. 

El caso es que, en 100 años, no hay ningún caso de muerte por intoxicación de dióxido de cloro documentado. Aunque sí existen 5 casos de intoxicación grave con una dosis cientos de veces superior a las recomendadas en las que todos sobrevivieron, 3 de ellos fueron intentos de suicidio. Y es que cualquier sustancia puede ser tóxica, todo depende de la cantidad suministrada. 

El CDS (solución de dióxido de cloro por sus siglas en inglés) tiene distintas funcionalidades en las que su uso puede llegar a tener utilidades tan dispares como la industria del blanqueo del papel o como aditivo autorizado para alimentación, concretamente el E926. Está más que comprobado que es muy eficiente como desinfectante, dado que se lleva utilizando durante 80 años para la desinfección de las aguas públicas. Es tan eficaz que se emplea hasta para descontaminar armas biológicas como el ántrax.

Imagen de cómo preparar el dióxido de cloro

¿Como funciona? 

Una cantidad importante de los medicamentos que existen en el mercado son “efectivos” (si no tenemos en cuenta los efectos secundarios claro) porque eliminan a los patógenos a través del envenenamiento, pero el dióxido de cloro no funciona así, si no que trabaja a través de la oxidación. 

Fortalece el sistema inmunológico del cuerpo y aporta oxígeno a nuestras células en un espacio breve de tiempo. De tal modo que es capaz de eliminar virus, bacterias, hongos y pequeños parásitos en un amplio rango de pH. Actúa especialmente bien con patógenos con un pH ácido y preferiblemente anaeróbicos.  

El pH es una manera de medir la acidez o basicidad de una solución acuosa gracias a una escala. Si quieres ampliar más conocimientos sobre este tema te dejamos un artículo que lo explica bastante bien

La clave del éxito del dióxido de cloro es la capacidad de oxidación selectiva que tiene para virus, bacterias y hongos con pH acido diferenciando a las bacterias que habitan en nuestro organismo, gracias a que estas tienen un pH más alcalino que las “malas”. 

En 1924, Otto Heinrich Wartburg ganador de un premio Nobel en 1931, descubrió, en su teoría de Wartburg, el vínculo existente entre las enfermedades y la acidosis metabólica, de tal forma que en ambientes alcalínicos es muy difícil que puedan sobrevivir cualquier tipo de agente infeccioso. Por lo tanto, tener un pH ácido crea las condiciones idóneas para desarrollar algún tipo de enfermedad. 

Entonces, ¿podríamos decir que el dióxido de cloro cura la todas las enfermedades? 

Pues básicamente no, lo que hace es generar las condiciones adecuadas para que nuestro organismo elimine esas amenazas. Esto es similar a cuando quieres dormir, lo que haces es acostarte en una cama, con la luz apagada, en silencio o con música relajante. Creas las situaciones óptimas para que surja aquello que buscas, sin forzar el momento.

Estudios y experiencias

MMS vs MALARIA  

Existe un estudio realizado en Uganda el 12/12/2012 por el WRC (Water Reference Center), filial de Cruz Roja internacional, en colaboración con el ministerio de Uganda y la Cruz Roja Nacional de ese mismo país. Llevaron a cabo una investigación del efecto del mms en la Malaria, enfermedad que mata a 2000 niños al día y 3 millones de personas al año en todo el mundo. 

En este estudio se utilizó a 781 seres humanos, de los cuales 154 resultaron positivos en los test que se realizaron. Todos se recuperaron de esta enfermedad entre las 24 y 48 horas tras administrarles mms, 143 en 24h con una dosis de 18 gotas y 11 con 2 dosis de las mismas gotas. 

Andreas kalcker, biofísico de origen alemán con más de 10 años de experiencia en investigaciones sobre el mms y el dióxido de cloro, también participó en estos estudios. Él comenta en su libro -la salud prohibida- que, a los pocos días de realizarse, recibió un email de Klaas Proesmans, director de la WRC, en el que le prohibía hablar de los resultados de la investigación, en el caso contrario desmentiría los resultados obtenidos. 

Todo esto parece incoherente, verdad, hasta que persigues el rastro del dinero, y es que, gracias a la malaria, la industria farmacéutica obtiene ganancias de 10 millones de dólares anuales con la venta de los profilácticos.  

Otro tema es el gran interés que tiene Cruz Roja por vacunar a toda la población, dado que, económicamente, no es lo mismo tratar a toda la población que solo a los infectados. Como siempre, el dinero juega un papel muy importante y teniendo en cuenta que la Cruz Roja recibe 4500 millones de dólares anuales para ”adquirir medicamentos” de la industria farmacéutica podríamos decir que existe cierta inclinación por no erradicar esta enfermedad y que esta organización tiene intereses compartidos, por eso es preciso, para ellos, silenciar la verdad. 

“El dr Manuel Aparicio asegura tener más de mil casos documentados de pacientes sanados con covid-19 gracias al dióxido de cloro”

CDS vs COVID-19 

En esta columna, no vamos a tratar las diferentes hipótesis de si existe o no el virus, si es natural o creado en laboratorio o, ni siquiera, si concierne más a un tema político o sanitario, esto lo dejaremos para otro artículo que espero escribir pronto. No quiero hablar de creencias, del creo que o me parece que. Lo que pretendo describir son los hechos, las experiencias reales, algunas documentadas y otras no, de algunos médicos que, acogiéndose a la declaración de Helsinki, intentan salvar vidas. 

Esta asamblea médica mundial, la de Helsinki, se realizó en 1964 y reza que, cuando la ciencia no ofrece un tratamiento conocido para una enfermedad y el médico conozca otro procedimiento alternativo, este podrá intentar salvarle la vida al paciente, siempre y cuando obtenga el consentimiento informado por parte del paciente. 

La cuestión es que existen algunos casos de médicos que se han recuperado con cds como el de Alfredo Garrido, doctor especialista de la unidad de cuidados intensivos (UCI) de Juaneda Hospitals, en Palma de Mallorca que se recuperó en tan solo 10 días. 

O también el caso del doctor mejicano Manuel Aparicio Alonso responsable sanitario del Centro Médico Jurica que asegura tener más de mil casos documentados de pacientes sanados de covid-19 gracias al dióxido de cloro. Es miembro activo de COMUSAV (Coalición mundial de salud y vida), una asociación de médicos creada para la investigación del efecto de cds en pacientes de covid 19 que cuenta ya con más de 3000 integrantes de 11 países distintos y del que también es miembro Andreas Kalcker. 

El doctor Aparicio a administrado 10.000 dosis tanto curativas como preventivas a pacientes de toda índole, llegando a obtener resultados extraordinarios en el hospital que ejerce donde no existe ni un solo caso positivo en el personal de la clínica solo aplicando una dosis preventiva de 10ml. Afirma que este producto funciona, en algunos casos de manera instantánea y en otros puede tardar entre 10 a 21 días dependiendo de la gravedad del caso. 

Sin embargo, estos acontecimientos “milagrosos” no solo se producen en Méjico, hay situaciones similares documentadas en Ecuador, con la asociación AEMEMI, expertos en medicina integrativa o en la población Boliviana de San José de Chiquitos en la que no hay indicios de Covid 19 desde que se utiliza el cds. 

¿Solo funciona con la malaria y el covid-19? 

A medida que pasa el tiempo, se tiene el conocimiento de más casos de curación de diversas enfermedades como la artritis, fibromialgia, alzhéimer, párkinson o cáncer, en algunas ocasiones de carácter terminal. Todos estos casos están avalados por testimonios como el de Jenny Patricia Mejía que consiguió superar un cáncer con metástasis gracias al cds. Al final del artículo dejare los enlaces para que podáis comprobar sus historias. 

El dióxido de cloro se utiliza desde hace muchos años en el ámbito médico considerado como un medicamento huérfano (no lo quiere ninguna farmacéutica por no ser rentable económicamente), de tal modo que tiene varias patentes que lo corrobora como su uso para el Alzheimer y la demencia (Pat. 8029826B2/2011), estimulante del sistema inmunológico (Pat. 5830511/1998) o para desinfectar sangre viva (Pat. 5019402/1991) entre muchos otros. 

Para cualquier ser humano con un mínimo de criterio surge, de esta situación, una pregunta básica, si se conocen casos de curación, ¿Por qué no se investiga en profundidad los posibles beneficios de este producto? 

Pues porque apenas existe beneficio económico con este producto y lo comprobamos mejor con un ejemplo. Para el covid-19 se suele utilizar un fármaco llamado Remdesivir que cuesta 2436$ por tratamiento para esta enfermedad, con el cds nos costaría 40€ ese mismo tratamiento, todo esto según el doctor Aparicio. 

Conclusión 

Después de lo expuesto anteriormente, hay ciertas cuestiones a tener en cuenta y que sería conveniente esclarecer, siempre desde mi punto de vista claro. 

El mms y el dióxido de cloro NO es lejía, por mucho que, en conjunción con los medios masivos de comunicación, intenten hacer creer a la población. Y lo digo con conciencia de lo que hablo, de primera mano, puesto que yo lo he comprobado y a mí no me ha perjudicado en nada, todo lo contrario. 

Ni el cds ni el mms en las dosis recomendadas es tóxico, concretamente en 40 partes por millón según un estudio realizado en Taiwán en 2017. 

Lleva muchos años utilizándose para diferentes industrias como aditivo alimentario autorizado o para desinfectar sangre viva por poner algunos ejemplos. 

No parece haber ningún tipo de interés de las autoridades sanitarias ni de la comunidad científica, excepto algunos casos ya citados con anterioridad, en investigar en profundidad si este producto puede ser útil o no, más que nada porque si la gente descubre el papel tan importante que puede jugar en esta sociedad, ciertas industrias se arruinarian por la pérdida de pacientes, ya que un paciente sanado es un cliente perdido.  

De todas maneras, le corresponde al lector tomar sus propias conclusiones. 

Testimonios: 

https://lbry.tv/@newlife:c/Testimonio-de-Jenny-Patricia-Mej%C3%ADa-su-tratamiento-de-Cancer-terminal-con-CDS-Clorito-de-sodio.:e

Bibliografía: 

La salud prohibida-Andreas Kalcker 

https://adiariocr.com/salud/medicos-y-cientificos-respaldan-uso-del-dioxido-de-cloro-para-tratar-el-covid-19/

https://www.mallorcadiario.com/alias.asp?alias=testimonio-medico-paciente-covid-19-mallorca-tratamiento-dioxido-cloro

Deja una respuesta