La creación de la Reserva Federal

Cuando nos robaron la libertad 

Hay momentos en la historia de la humanidad que han marcado un punto de inflexión en diferentes ámbitos de la misma y, en el terreno económico, la creación de la Reserva Federal (FED, por sus siglas en inglés) fue un suceso de suma importancia que marcó el porvenir de gran parte de los seres vivos que habitan el planeta.


Como la mayoría de estos hechos relevantes, la puesta en marcha de este banco central está repleto de situaciones un tanto sospechosas que involucran a todo tipo de personajes de altas esferas con propósitos bastante oscuros. En las siguientes líneas, intentaremos hacer un resumen con toda la información para arrojar algo de luz a este asunto de vital importancia que propició la legalización de la usura como modelo económico.


Antes de poner en contexto los hechos acaecidos no vendría nada mal definir qué es un banco central. Según el economista Vera.C.Smith es un sistema bancario en el que un solo banco tiene el monopolio completo o residual de la emisión de dinero, siendo impuesto desde fuera o como resultado de favores. De sus palabras entendemos que se refiere a que desde un banco primario, el que esta más arriba, se controla el sistema bancario mundial. Esto tiene una inmensa repercusión, no solo en el entorno económico sino también en el político. 

La lucha histórica por el dominio del dinero

La ley que permitió la fundación de este ente privado fue anunciada por el presidente Woodrow Wilson el 23 de diciembre de 1913 pero hubo un arduo camino que recorrer para llegar a esta coyuntura la cual tuvo sus comienzos a finales del siglo XIX. Es imposible entender los hechos sin hacer un pequeño análisis de los actores que formaron parte en esta trama.

 La lucha por la creación de un banco central llevaba muchos años llevándose a cabo con el constante ¨asalto¨ de los banqueros internacionales, principalmente de familias europeas, al parlamento estadounidense. Y es que la disputa por el control del dinero ya venía desde prácticamente la unificación del país cuando Thomas Jefferson y Andrew Jackson se opusieron a este hecho. James A. Garfield y Abraham Lincoln no tuvieron tanta suerte ya que acabaron asesinados por esta lucha como le pasó a Kennedy más adelante. Por lo tanto, el pueblo no era muy partidario de un organismo central que se encargara de controlar la economía.  

Por otra parte, hubo una serie de hombres importantes en el panorama financiero que jugaron un papel crucial en este acontecimiento representando a familias de poder como Kuhn, Loeb & co, Rockefeller, Khan, Rothschild, Vanderlip o los Morgan. Este último tuvo un papel misterioso en un hecho bastante turbio de la historia como el hundimiento del Titanic que ayudo a la creación de Reserva Federal. 


Estos banqueros prepararon el terreno con diferentes crisis como la de 1873, 1893 y 1907 para justificar a la opinión pública que era necesario este organismo como control económico que evitaría estas situaciones en un futuro. Esta última crisis, supuestamente ocasionada por el terremoto de San Francisco de 1906, provocó un pánico financiero que llevó a la creación de la Comisión Monetaria Internacional (CMN por sus siglas en inglés) por parte de Theodore Roosevelt.

Nada más lejos de la realidad puesto que después de la formación de la Reserva Federal han seguido produciéndose estos eventos similares o incluso peores como la gran depresión. Llegados a este punto uno podría hacerse la siguiente pregunta: ¿Cómo es posible que un grupo de hombres pueda dominar los designios de una nación? 


La respuesta a esta pregunta merece un artículo a parte y complementario ya que hay mucha información y muchos actores importantes en este evento que harían extremadamente largo este artículo y que intentaremos redactar en otra ocasión. Pero ahora continuaremos con un suceso que parece extraído de un capítulo de la impresionante serie The Blacklist.                                                             

El comité de Jekyll Island

  Jekyll es una isla que se encuentra al norte de Jacksonville en el estado de Georgia, donde las condiciones meteorológicas son ideales para huir del frío de ciudades como Nueva York. Esta isla fue comprada por un grupo de exclusivos millonarios que la utilizaban oficialmente como retiro de caza, aunque parece que tenía más utilidad como lugar de reuniones secretas alejados de las miradas indiscretas de la gente.

Cosa absolutamente imprescindible para preparar la legislación bancaria y monetaria que luego se presentaría como si hubiese sido un trabajo realizado por la CMN debido a la mala fama que tenían estos banqueros por parte del pueblo. Este hecho se tiene constancia gracias a las memorias escritas por algunos de los integrantes de esta enigmática reunión en la que evitar el nombre de ¨banco central¨ a esta organización era una condición sine qua non. 

El bosquejo inicial fue realizado por P. Warburg, la pieza quizá más importante de este puzzle probablemente por su gran experiencia en la banca europea, y luego matizado por el resto de integrantes. En nueve días de trabajo en la isla completaron lo que denominarían como Plan Aldrich, en honor al senador Nelson Aldrich, miembro importante de la CMN, que se encargó de organizar este acto en el mes de noviembre de 1910.  

La jugada maestra, Plan Aldrich o Acta de la Reserva Federal 

Debido a las circunstancias por las que estaba transitando el país, se generó una falsa necesidad de una reforma monetaria como pieza indispensable para poder recuperarse de esta situación económica tan complicada. Por lo que llevo a los dos partidos mayoritarios a llevar un proyecto de reforma al parlamento.

El partido republicano se apropió del Plan Aldrich (Nelson Aldrich fue senador republicano y banquero a la misma vez abuelo de Nelson y David Rockefeller) y los demócratas llevaron el Acta de la Reserva Federal. Los dos proyectos básicamente eran muy similares, la misma legislación redactada en la reunión citada anteriormente, pero con una pequeña diferencia que comentaremos más adelante. 

Nelson Wilmarth Aldrich, senador y banquero

Un punto importante a tener en cuenta es la campaña mediática de propaganda que se llevó a cabo para promover el Plan Aldrich a través de diferentes universidades al que los bancos nacionales aportaron 5 millones de dólares. Todo este entramado se puso en funcionamiento a través de la Liga Nacional de Ciudadanos establecida en la ya más que nombrada isla de Jekyll con el objetivo de ¨romper perjuicios¨ y educar al país¨ al mando de Laughlin Laurence, profesor de la universidad de Chicago.  

La Liga estaba constituida por profesores de universidades de las cuales tres de ellas sostuvieron un papel más que destacado. La universidad de Harvard con O.M. Sprague a la cabeza, la de Chicago con Laughlin Laurence financiada por John D. Rockefeller con 50 millones y la de Princeton que tenía como director a Woodrow Wilson, futuro presidente del país financiado por la familia Loeb.  

Pero Carter Glass, que más tarde sería secretario del tesoro, hizo público los registros del Plan Aldrich declarando que si se llevaba a cabo este proyecto no se podría tener el control público de esta institución (la futura Reserva Federal) y traspasando a los bancos privados el control del crédito, de la emisión de la moneda y de la monopolización financiera. Esto generó un importante revuelo desacreditando el controvertido Plan Aldrich, de manera que decantó la balanza a favor de los demócratas y su Acta de la Reserva Federal. La única diferencia entre los dos proyectos es que uno proponía a un banco como controlador de la institución y el otro a doce directores resultantes de diferentes bancos regionales nombrados por bancos privados para dirigirla.  

De esta manera, fabricaron el entorno perfecto con las condiciones adecuadas para que el pueblo votara a una de las partes, gracias a la técnica del descarte (el menos malo) sin saber que era el mismo perro con distinto collar, manera de proceder que han utilizado en infinidad de ocasiones y en ámbitos diferentes, financian a los dos bandos asegurándose el resultado.                                                      

La legalización de la usura

  Como resultado de toda la trama expuesta anteriormente se creó una mesa de directores en la que el gobierno estadounidense estaría representado con el objetivo de tener conocimiento de las cuestiones de la entidad. Esta mesa la establecería el presidente, pero el trabajo real sería realizado por el Concilio Asesor Federal que se reuniría con los gobernadores. Este Concilio sería escogido por los directores de los doce bancos de la Reserva Federal pertenecientes a 12 regiones nacionales diferentes controlados directa o indirectamente por estas familias de poder. El caso es que el presidente Woodrow Wilson reconoció, con el tiempo, que solo le permitieron elegir a 1 miembro de esa mesa, que fue Thomas D. Jones con lo que se aseguraron el control de la mesa y de la Reserva Federal.  

Con la puesta en marcha de la Reserva Federal los banqueros se aseguraron el control de la impresión del dinero, centralizar la reserva monetaria y movilizar el crédito comercial, por supuesto hacía sus propios intereses claro está.

Esto les dio un gran poder y dominio para poder generar multitud de conflictos en el futuro, como por ejemplo la I guerra mundial, la que les sirvió para endeudar a los países gracias al gran costo que provoca el mantenimiento de los ejércitos y con ello la creación de un nuevo impuesto (Impuesto sobre las personas físicas) para que los ciudadanos pagaran esas deudas contraídas. Esto quizá sería conveniente tratarlo en otro artículo en el que podamos extendernos con más tranquilidad y que, probablemente, escribiremos en otro momento.  

En mi opinión cabe decir que este ingenioso plan repleto de situaciones oscuras para controlar el ámbito económico por parte de algunas de las familias más poderosas del mundo les salió como anillo al dedo, sentando las bases de lo que hoy en día sigue siendo la esclavitud de la deuda moderna para la gran mayoría de seres vivos del planeta y dejando la libertad de los pueblos como una mera ilusión infantil. Y es que ahora quizá es el momento de recordar las famosas palabras de Mayer Amschel Rothschild “Dame control sobre el dinero y no me importa quien redacte sus leyes”. 

Bibliografía:


Los secretos de la Reserva Federal- Eustace Mullins

https://clubdecapitales.com/educacion/la-historia-secreta-de-la-reserva-federal/

El sentido de la historia- Rafael Palacios

https://blogs.elconfidencial.com/economia/monetae-mutatione/2013-12-23/reserva-federal-la-criatura-de-jekyll-island-cumple-cien-anos_69488/

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