Como pasar del ego a la esencia

Como vimos en otro artículo reciente, es verdaderamente importante saber si estamos actuando desde el ego o desde la esencia, más que nada porque el ego, aunque su intención es protegerte del dolor, tiende a anular parte de tu ser, de tu esencia. Por lo tanto, limita la capacidad que tienes para crecer generando miedos, inseguridades, traumas y un sinfín de emociones para bloquearte y que permanezcas inmóvil.   

En este post, vamos a intentar descubrir cómo realizar este arduo camino para poder transitar del ego a la esencia sin morir en el intento.   

Considero que este camino es bastante largo, quizá es el aprendizaje de toda una vida, quien sabe, pero lo que sí puedo asegurar por experiencia propia es que cuando lo empiezas tu vida ya no vuelve a ser la misma, mejora de una manera considerable, aunque sea solo en la manera de enfocarla. Por consiguiente, la calma y el no apegarse a cualquier resultado predeterminado es la clave para recorrerlo en paz y en armonía con el universo.    

                                       

 Bendito sufrimiento

Cualquiera que lea este título y no haya indagado un poco dentro el ámbito del crecimiento personal podría pensar que estoy como una cabra, pero nada más lejos de la realidad, puesto que es un punto de partida. De esta manera, el primer paso para poder recorrer este viaje apasionante es identificar donde nos encontramos en este momento.    

“El sufrimiento es lo que rompe la cascara que nos separa de la compresión”    

Khalil Gibran

Darnos cuenta de que estamos enfocando la vida desde el ego que, como ya profundizamos el último post, provoca reacciones de miedo, dolor, juicio, exigencia, apegos, entre otros sentimientos “negativos”. Y pongo las comillas en esta palabra porque mi experiencia me dice que, cuando aprendes a reconocerlo, estas a punto de salir de tu zona de confort para adentrarte en una situación de la que seguro aprendes algo que te hará crecer y, en consecuencia, la recibes de una manera más amigable. 


Entonces, gracias al sufrimiento que sentimos por estar identificados con el ego, empiezas a cuestionártelo todo, tu educación, tus creencias, tu forma de vivir, iniciando un camino sin vuelta atrás, que te lleva a una búsqueda incansable con el objetivo de reencontrarte con tu esencia, con tu alma para poder vivir una existencia en armonía y con sentido.   

                             

La clave para el tránsito 

Un aspecto muy importante que deberíamos considerar es que cada persona es única y especial, por consiguiente, cada una debería indagar en el autoconocimiento para averiguar qué técnicas le funcionan.   

Una clave importante a tener en cuenta en este viaje es la aceptación incondicional desde el amor, sin juicio, tu permiso para ser lo que tenga que ser, lo que la vida, universo, dios o llámalo como quieras, te pone en el camino para aprender. Escuchar todas las voces, sentir todas las energías sin juicio y en armonía dependiendo de la situación y sin perder el amor hacia uno mismo tal y como es.    

Personalmente tengo que decir que utilizo la aceptación en bastantes ocasiones y me funciona a la perfección, sobre todo en situaciones que me preocupan bastante. Concretamente lo que hago es intentar entender la situación, en algunas ocasiones aplicando la empatía, poniéndome en el papel del otro actor para experimentar las sensaciones que pudiera tener. De esta manera he aprendido a respetar diferentes maneras de pensar y de actuar sin obtener sentimientos indeseados que me perturben, aunque no esté de acuerdo.   

                      

4 claves para pasar del ego a la esencia

A continuación, vamos a exponer 4 puntos esenciales, que no tienen por qué realizarse de manera consecutiva, para poder llevar a cabo este camino hacia la esencia con un mínimo de rigor.    

  • Desaprender para aprender: Debido a multitud de agentes externos a nosotros, hemos crecido con unas creencias, costumbres y demás peculiaridades de nuestro entorno que nos hacen reaccionar de una forma que no nos agrada. Es verdaderamente importante analizar nuestro pasado y como nos educaron, sobre todo el entorno familiar y el académico. Seguidamente, seleccionar las convicciones que no nos gusten y reprogramar nuestro subconsciente de toda esa “inmundicia” emocional que nos impide pensar y actuar como nos gustaría. En este caso, las afirmaciones positivas son una herramienta excepcional. 
  • Desarrollar la polaridad: en este punto es imprescindible perfeccionar el ámbito de la experiencia, donde no existen las etiquetas, ya que gracias a ella podremos entender situaciones que antes nos era imposible. Gracias al sentimiento adquirido con una experiencia dejas de juzgar y entiendes a la perfección esa situación en concreto. Yo tuve un caso específico en el que juzgaba a alguien cercano con el tema de la ansiedad, no entendía cuanto podía limitar esa enfermedad hasta que la sufrí en mis carnes. No hay nada más enriquecedor que una vivencia, sea cual sea, la enseñanza es brutal si sabes apreciarla. 
  • Romper límites: en este caso, se trata de identificar donde están tus límites para proceder a traspasarlos, ya sean miedos, vergüenza, fobias, o lo que sea. En mi caso el miedo ha sido una de las emociones más presentes en mi vida aun sabiendo que es ilusorio, que muchas veces no tienen ningún sentido. Lo que suelo hacer es reconocerlo, luego me preparo para afrontarlo, y con tan solo dar un pequeño paso en esa dirección ya lo estoy rompiendo. A continuación, me paro a respirar el tiempo necesario, analizo los resultados y me vuelvo a preparar para el próximo paso. A mí me funciona, no sé a ti si lo hará, pero no pierdes nada por intentarlo, al contrario, ganas en vivencia y en confianza por intentarlo. 
  • Ampliar la mirada: los juicios automáticos son reacciones que estamos más que acostumbrados a realizar y pueden generar diferentes sentimientos como rabia, frustración y similares. La clave está en intentar ver el escenario desde otro punto de vista, como si fueras otro observador. Aquí la empatía es clave y, si consigues dominarla, te hace comprender el porqué de cómo actúan otras personas. Con esto adquieres un gran respeto por los demás dando mucha más libertad de movimiento a todo tu entorno y encima, logras mucha más paz interior que es bien difícil de conseguir. 

El autoconocimiento es un viaje apasionante que consiste en saber identificar cada parte, ego y esencia, para saber elegir de manera consciente a que parte queremos darle fuerza, con el objetivo de alcanzar y reconectar con nuestra esencia, integrando cada parte en la realidad a la que queremos proyectar. De este modo logramos todo lo necesario para sentirnos llenos y completos por nosotros mismos pudiendo llegar a conformar nuestra mejor versión.  


Recomendaciones:

Bibliografía:

-Del ego al ser-Virginia blanes

https://www.youtube.com/watch?v=thjszpRT2Wk&&feature=youtu.be&t=2746s https://youtu.be/thjszpRT2Wk?t=2746s



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